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“¿Cómo vamos a hacer para pagar?”: Se realizó una nueva audiencia pública por aumentos en los servicios de la SCPL

Durante esta mañana se desarrolló la audiencia por el nuevo pedido de readecuación tarifaria.

Entre gritos de reclamo y retos del Ente de Control de Servicios Públicos (Encosep), se realizó la Audiencia Pública por una nueva solicitud de readecuación tarifaria de la SCPL. Participaron más de 20 personas, entre ellos una gran cantidad de jubilados y vecinos de los barrios más afectados por el aumento en los servicios públicos.

Desde la SCPL se solicita una suba del 14,66% en el servicio de distribución de energía eléctrica y un 29,11% en lo que se refiere a la distribución de agua potable y cloacas; los mismos se verían reflejados en las facturas de septiembre. Luego de la presentación del Gerente de la entidad, Ezequiel Suazo, los referentes del Encosep dieron inicio a las presentaciones de los vecinos, quienes reclamaron una vez más por la falta de un tiempo determinado para realizar preguntas.

En ese sentido, Carlos Jurich, vocal del Encosep, expresó: “La audiencia pública no es una reunión de amigos, no es tampoco la reunión de un club de barrio, es un instituto de la democracia que está previsto en la carta orgánica municipal. Lo que estamos haciendo hoy es de absoluta seriedad, como todo lo que tiene que ver con las cosas colectivas de la ciudad”, resaltó.

Y apuntó contra algunos de los participantes de la audiencia: “Algunas personas que están presentes hoy acá tienen problemas para manejarse con los actos institucionales. Hemos visto personas que han roto infraestructura del estado, han golpeado al personal del Concejo Deliberante y han interrumpido más de una audiencia pública de la que hemos realizado acá”, reclamó.

“Nosotros lo que tenemos que hacer como autoridades públicas es escuchar con atención a los vecinos, tomar nota de lo que están haciendo, registrarlo digitalmente y considerarlo en un acto administrativo, que es lo que hemos hecho en todas y cada una de las audiencias anteriores”, sostuvo Jurich.

Posteriormente, a pesar de cierta resistencia y la continuidad de los gritos que esporádicamente aparecieron durante toda la audiencia, se dio paso a la primera vecina que se acercó a manifestar su opinión. Todos los presentes hicieron hincapié en las grandes dificultades económicas que representan estos aumentos para las familias que con esfuerzo intentan llegar a fin de mes. El cuestionamiento más repetido: ¿Cómo haremos para pagar la factura?

 

Los jubilados sostienen la imposibilidad de afrontar los aumentos

En esta ocasión fueron varios los jubilados presentes quienes se acercaron a dar conocer con números la difícil situación económica que deben enfrentar con sueldos que no se equiparan con los aumentos en los servicios.

 

 

“Tengo mi recibo de sueldo de jubilado de $631.000, trabajé 17 años en el petróleo como chofer. ¿Cómo hago para pagar la boleta? Pase de pagar $40.176, que la pagaba y hasta el día de hoy jamás tuve una deuda, ahora voy a pagar esta boleta de $421.000. Esto es un robo señor, ustedes nos están robando, yo no voy a pagar porque no tengo el dinero suficiente, yo ni siquiera me niego a pagar”, reclamó el vecino Francisco Ripoll.

Por otra parte, también en representación de los jubilados, Martín Avila, manifestó que “lamentablemente, como dijo un presidente, las tarifas suben por el ascensor y nuestro salario sube por la escalera”.

 

 

Aclarando que actualmente la jubilación mínima ronda en los $225.000 más el bono de $70.000, es decir que no alcanza a los $300.000. “Son cerca de seis millones las jubilaciones que están cobrando esos valores. Hay muchos de ellos en nuestra ciudad, son cerca de 40.000 jubilaciones y pensiones que están cobrando el valor mínimo. ¿Cómo hace un jubilado o una pensionada para pagar esta boleta de luz?”, cuestionó Ávila.

Del mismo modo, varios de los oradores repitieron estas preocupaciones que se encuentran latentes para los jubilados de todos los sectores.

 

Los vecinos de Comipa se hicieron presentes para reclamar por los electrointensivos

También participaron representantes de los vecinos del barrio Comipa, quienes han recibido facturas con montos exorbitantes, especialmente para aquellas familias que no cuentan con ingresos fijos. “Es una cuestión de necesidad y urgencia”, afirmó Marcia Adriana Arevalos Ponce, quién se identificó como abogada y ciudadana autoconvocada.

 

 

A pesar de hablar en nombre del barrio Comipa, la vecina dio cuenta de la situación a la que se enfrentan todos los consumidores electrointensivos los cuales dependen de la electricidad para poder calefaccionarse o cocinar. Además, manifestó que la situación es compleja ya que se trata de zonas en dónde tampoco se tiene acceso a otros servicios como la red cloacal.

En ese sentido, afirmó que aunque existe la voluntad de pago “lamentablemente no se condicen los aumentos con las posibilidades económicas reales y concretas del barrio Comipa” y detalló que vecinos “que no tienen recibo de sueldo, que no tienen un salario mínimo vital y móvil garantizado, con muchos que todavía cuentan con planes sociales para poder subsistir”, lamentó.

“No alcanzan los parches o las soluciones que se están ofreciendo. Pido que las respuestas sean en base a las necesidades reales. No podemos solamente trabajar con determinados casos porque hay una afectación que afecta incluso a todas las personas que tenemos condiciones estables de trabajo”, resaltó.

“Creo que acá hay una necesidad de políticas públicas. Ustedes deben comprometerse porque están frente a una cooperativa, no están frente a una empresa y también están frente a ciudadanos que no pueden pagar”, insistió Arevalos Ponce.

 

“Son 16 horas que dejo a mis hijos para poder pagar la luz”

 

Asimismo, se hizo presente la vecina Vanesa Reyes quién, con lágrimas en sus ojos, contó su preocupante situación:

 

“El invierno pasado a la misma fecha he pagado $120.000, ahora me llegó $510.000 y yo gano $600.000. Soy madre soltera de dos hijos y yo quisiera saber ¿Ahora cómo pago esa luz? Por esta situación estoy empezando a trabajar 12 horas, trabajo cuidando personas, y tengo dos horas de viaje para ir y volver. Son 16 horas que dejo a mis hijos para poder pagar la luz. $40.000 me sale cuando desagoto el pozo ciego, lo tengo que hacer dos veces al mes”, explicó

Al mismo tiempo se cuestionó: “Quisiera saber de qué voy a vivir yo y mis hijos ¿Cómo le puedo decir a mi nena de cinco años que no tengo que darle de comer por qué tengo que ver si se alumbra a la luz de la vela o si le doy de comer?”, mencionó.

INFO EL CIUDADANO DEL SUR

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