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Trelew: Una jueza reconoció que el cuidado familiar tiene valor económico

Trelew: Una jueza reconoció que el cuidado familiar tiene valor económico

Un fallo judicial dictado en Trelew por la jueza Ivana Wolansky resolvió establecer una cuota alimentaria equivalente al 30% de los ingresos del padre de un niño de dos años, contemplando no solo los gastos de crianza, sino también el aporte cotidiano que realiza la abuela materna en el cuidado del menor.

La causa se inició a partir de un pedido de actualización de la cuota alimentaria presentado por la madre del niño. Durante el proceso quedó acreditado que la abuela cuida diariamente a su nieto mientras la mujer trabaja, desempeñando un rol clave en la organización familiar y en la atención del pequeño.

El progenitor había propuesto mantener una cuota del 20% de sus ingresos, argumentando que sus posibilidades económicas eran similares a las de la madre y que la colaboración de la abuela debía interpretarse como una ayuda familiar voluntaria. Sin embargo, la magistrada rechazó ese planteo.

En su resolución, Wolansky sostuvo que las tareas de cuidado tienen un valor económico concreto, ya que implican tiempo, dedicación y responsabilidad. Además, recordó que, de no existir esa asistencia familiar, sería necesario contratar servicios remunerados para cubrir esas funciones.

Para fundamentar su decisión, la jueza se apoyó en el artículo 660 del Código Civil y Comercial de la Nación, que reconoce el valor económico de las tareas de cuidado realizadas por uno de los progenitores. Asimismo, incorporó la Opinión Consultiva OC-31/25 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que considera al cuidado como un derecho humano autónomo y promueve su reconocimiento social y económico.

Uno de los aspectos más relevantes del fallo es que señala que cuando el cuidado deja de ser ocasional y se transforma en una tarea permanente para sostener la dinámica familiar, no puede ser considerado simplemente una colaboración. Por el contrario, constituye un verdadero trabajo de cuidado que merece ser valorado.

La sentencia también pone el foco en la distribución desigual de estas responsabilidades. Según destacó la magistrada, por razones históricas y culturales, las tareas de cuidado continúan recayendo mayoritariamente sobre las mujeres, quienes dedican hasta tres veces más tiempo que los hombres al trabajo no remunerado vinculado a la atención de niños y adolescentes.

Además, la resolución reconoce el papel fundamental que cumplen muchas abuelas como sostén afectivo, material y cotidiano de sus familias, realizando labores indispensables para el bienestar y desarrollo de niños y niñas que frecuentemente permanecen invisibilizadas.

Aunque el fallo aún no está firme y puede ser apelado, especialistas consideran que se trata de una decisión innovadora que podría sentar un importante precedente en materia de valoración económica del trabajo de cuidado dentro de las familias argentinas

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